Elecciones andaluzas: Bipartidismo contra bibloquismo

Susana Díaz celebra su victoria. / Foto: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

(Pregunta a la andaluza tras el 22-M: ¿Ha muerto el bipartidismo? Respuesta a la gallega: depende. Porque en el proceso de una ejecución, ¿la víctima está ya muerta o está muriendo? Una vez más, el gato de Schrödinger. O el “no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo” del –creo- diputado Blasco Ibáñez. Vayamos no obstante partido por partido…)

PSOE (47 diputados, misma cifra que en 2012. Con un 99,95% escrutado pierde cerca de 80.000 votos respecto a la última convocatoria autonómica). Amarga victoria, aunque se venda de otra forma. Si el partido dominante en Andalucía durante 33 años debe sonreír porque ha detenido la sangría de votos y se queda a ocho escaños de la mayoría absoluta es que es consciente de que ha perdido peso. No hay más que irse a las elecciones de 2008, las últimas de antes de la crisis: en siete años, el PSOE andaluz ha perdido casi 770.000 votos. Conviene recordar que es el peor resultado, tanto en votos como en escaños, del PSOE en Andalucía desde 1994. Y conviene recordar el marco de 1994, el de un PSOE desgastado por la corrupción (Filesa, Banco de España, Expo, Roldán, Juan Guerra…) y el terrorismo de Estado (GAL). Aquel Gobierno autonómico, el segundo de Chaves, apenas duró dos años a causa e la pinza entre PP e IU. Sigue leyendo

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El recorte de Sañudo

‘Tuto’ Sañudo.

Para que un Barça B-Racing de Santander levante expectación en Barcelona tiene que ser extraordinario. Y aquel partido del 3 de abril de 1993 lo era. Fue el primero de Jordi Cruyff, hijo del entonces entrenador del FC Barcelona, Johann Cruyff en el filial del Barça.

Jordi, entonces de 19 años, iba a tener enfrente a Tuto Sañudo, de 35. El central cántabro había debutado en Primera con el Racing en la temporada 78/79, y ya había anunciado que aquel curso 92/93 iba a ser su último en activo. Sañudo no jugó contra Johan Cruyff por cuestión de meses –el holandés dejó el Barça en el verano de 1978, el mismo verano en el que Tuto subió al primer equipo racinguista-, pero sí lo haría ante su hijo, también por poco margen. La cabalística era fácil, y también el contraste: el hijo del revolucionario del fútbol iba a tener enfrente a un veterano y severo central de la vieja escuela. Sigue leyendo

Podemos, el antifranquismo y los himnos

Segur que tomba / Segur que torna (Imagen tomada de diagonalperiodico.net)

(¿Qué es un blog hoy en día sin una reflexión crítica sobre Podemos y la vertiente patria del efecto Godwin? Nada, probablemente)

Suelo estar de acuerdo con Ramón de España -¡Anatema!-, al menos en los tiempos no tan lejanos de sus encuentros con Amigos y vecinos en El País, pero en este particular estoy aún más de acuerdo: la selección musical de Podemos es pésima. O me lo parece.

Hablar de la importancia de los himnos –de la música- como nexo generacional sería tan prolijo como redundante. Pero aceptando la premisa de que todo cambio necesita un himno (de La Marsellesa a la Velvet), recurrir –otra vez- a L’Estaca como canto coral resulta anacrónico. Sigue leyendo