El ‘Brexit’, Cameron, la investidura y el PSOE

[Pensad, cuando lleguéis al final de este texto –quien llegue-, que he resistido la tentación de titular: ‘La investidura es… como un toro’]

14185164147022
Susana Díaz y Pedro Sánchez | C. Márquez (El Mundo)

Cuando en pasado 23 de junio el Reino Unido se despertó fuera de Europa –aunque Farage ni siquiera seguía ahí- la crítica hacia David Cameron, ex premier británico, fue tan abundante como centrada en un punto. Cameron erró al convocar el referéndum, ya que sometió a todo el país, al futuro de todo el país, a una decisión de calado interno dentro de los conservadores.

Cuando en 1992 el Reino Unido firmó el Tratado de Maastrich, los tories sufrieron una convulsión interna. Con el euroescepticismo, disfrazado de nacionalismo excluyente, como excusa, una escisión de militantes del partido dio a luz al UKIP, que se hizo fuerte, paradójicamente, en el Parlamento Europeo y contagió a los conservadores de su escepticismo. El universo Tory se dividía entre euroescépticos y proeuropeos, y Cameron, para evitar una escisión en el partido y para frenar su propia debilidad, usó a Gran Bretaña como excusa. El resultado es conocido: un Brexit que no se sabe cómo ejecutar y un partido conservador más débil. Más débil por intentar solucionar externamente una cuestión interna.

Algo así –el paralelismo es de trazo largo- le sucede al PSOE con la investidura. Sigue leyendo

Anuncios

Elecciones andaluzas: Bipartidismo contra bibloquismo

Susana Díaz celebra su victoria. / Foto: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

(Pregunta a la andaluza tras el 22-M: ¿Ha muerto el bipartidismo? Respuesta a la gallega: depende. Porque en el proceso de una ejecución, ¿la víctima está ya muerta o está muriendo? Una vez más, el gato de Schrödinger. O el “no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo” del –creo- diputado Blasco Ibáñez. Vayamos no obstante partido por partido…)

PSOE (47 diputados, misma cifra que en 2012. Con un 99,95% escrutado pierde cerca de 80.000 votos respecto a la última convocatoria autonómica). Amarga victoria, aunque se venda de otra forma. Si el partido dominante en Andalucía durante 33 años debe sonreír porque ha detenido la sangría de votos y se queda a ocho escaños de la mayoría absoluta es que es consciente de que ha perdido peso. No hay más que irse a las elecciones de 2008, las últimas de antes de la crisis: en siete años, el PSOE andaluz ha perdido casi 770.000 votos. Conviene recordar que es el peor resultado, tanto en votos como en escaños, del PSOE en Andalucía desde 1994. Y conviene recordar el marco de 1994, el de un PSOE desgastado por la corrupción (Filesa, Banco de España, Expo, Roldán, Juan Guerra…) y el terrorismo de Estado (GAL). Aquel Gobierno autonómico, el segundo de Chaves, apenas duró dos años a causa e la pinza entre PP e IU. Sigue leyendo